Muchas veces somos críticos como sociedad con las reparticiones del Estado, posiblemente porque creemos que todo deben solucionar o hacer bien, y la realidad es que no es así, o, no lo vemos así.

Nuevamente pongo el foco en un espacio que es contingente y muchas veces controversial, y la mirada en lo que sí contribuye, suma y aporta; las personas, los funcionarios, quienes más allá de su rol y responsabilidad buscan cada día hacer bien las cosas y encontrar soluciones a los desafíos que les plantea su trabajo de servicio a las comunidades, a los usuarios.

Aquello que no es visible, y existe

¿Podrías hacer una lista de buenas experiencias que has tenido con funcionarios o funcionarias públicos en nuestro país? Voy a por ello. Me tomo un tiempo, respiro, me concentro y empiezo… es que es tan fácil encontrar lo que falta en nuestra sociedad, que perdemos de vista las sumas.

  • Por mi trabajo he compartido con muchos que legítimamente buscan aprender para mejorar sus capacidades y prestar mejores servicios.
  • En la interna, conversan y buscan maneras de ayudar al público, aún cuando hay leyes y regulaciones que a veces se los impide.
  • Muchos están en un proceso de transformar su imagen histórica de sólo fiscalizadores (deben controlar que las leyes se cumplan) avanzando hacia una actitud de apoyo al desarrollo de negocios.
  • He visto la impotencia que a veces los desborda ante el drama humano y de sus comunidades.
  • Muchos se reúnen cada semana para analizar mejoras posibles al servicio que prestan, aún con sobrecargas laborales y escaso tiempo y energía disponibles.
  • También en la interna, muchos buscan ir más allá de las definiciones políticas que les definen su accionar, siempre pensando en la necesidad y el bienestar de su población objetivo.
  • Muchos llevan años de trabajar cada día y más en fechas de fiestas, sin poder compartir con sus familias y seres queridos.
  • Muchas labores son de escritorio o de operaciones invisibles para el público, fundamentales para que el servicio ocurra, y cada vez que ocurre cada día.
  • En transportes cuidan de la seguridad y la vida de la población, una labor frecuentemente incomprendida y poco valorada.
  • En salud hay muchas actividades invisibles, las contabilidades, las tecnologías de la información, el orden y el aseo nocturno, los equipos que organizan, las adquisiciones de insumos, la capacitación misma, la mantención de infraestructura y equipamiento, por mencionar algunas entre muchas, que sin ellas nada ocurriría.
  • En educación, más allá de lo conocido, cuantos tenemos profesores o asistentes de educación que se desvelan por lograr las experiencias de aprendizaje que sus alumnos requieren, y los vemos dedicar también su vida personal al servicio de su comunidad.
  • He tenido oportunidad de encontrar seres humanos cordiales y comprensivos en reparticiones municipales cuando una información he requerido.
  • También he encontrado gente cordial y empática en municipios por ejemplo, cuando de cobrar facturas se trata, servicio tan importante como el vender un producto.

Una invitación a mirar en positivo la realidad

Podría seguir si me inspiro más, la invitación es también para ti: Busca en tu mente, en tus recuerdos, aquellas emociones que reflejan la gratitud con la que te has relacionado con servidores públicos, lístalas, y no las pierdas de vista, no permitas que la costumbre de queja o reclamo por un servicio quizás no satisfactorio empañe otros que sí lo son o sí lo fueron.

Es tiempo de agradecer el valor de aquello que no se ve.

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